Experiencias

«YES!» Moclin -Lucia Molina

ERASMUS +

El pasado 5 de agosto de 2021 llegué al municipio de Moclín, Granada. Tras pasar el proceso de selección y la incertidumbre de no saber si estaría dentro, llegó el momento que tanto esperaba, estaba dentro del equipo español que iba a trabajar en el desarrollo y planificación del proyecto, esta fue una experiencia de trabajo conjunto durante meses, que a pesar de ser bastante dura, porque planificarlo todo es muy complicado y era mi primera experiencia algo así, creo haber aprendido muchisimo.
Después del largo viaje, llegamos al hostal rural de Moclín donde pasamos la tarde-noche esperando y conociendo a todos los participantes del proyecto. Juntamos las culturas de Rumanía, Turquía, Italia, Polonia y España, para crear un proyecto basado en la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Además, no solo nos unieron las actividades
el proyecto, sino que también las ganas por aprender sobre otros países y desarrollar el lenguaje común que utilizábamos para comunicarnos, el inglés.
Comenzamos con actividades y juegos que nos permitieron conocernos un poco más y dejar atrás los nervios y las inseguridades. Fueron 7 días cargados de energía en los que aprendimos los problemas que podemos llegar a causar en el planeta y cómo evitarlos. Es por ello por lo que nos comprometimos a desarrollar nuestro conocimiento en base a este problema internacional, a través de acciones como la recogida de residuos en zonas
naturales del pueblo, donde además pudimos observar alucinantes paisajes naturales de la zona.
Por otro lado, visitamos Granada para aprender sobre su historia, cultura, costumbres… cosa que a los participantes extranjeros les permitió aprovechar este viaje para descubrir un poco más sobre la vida en nuestro país.


Combinamos todo este tipo de actividades con noches interculturales en las que tuvimos la oportunidad de probar platos y alimentos típicos de cada país, donde a su vez, pudimos enseñar los nuestros. Después de cada cena, utilizábamos el resto del tiempo libre para bailar y cantar canciones típicas que nos enseñábamos unos a otros.
A lo largo de esa semana, fuimos creando vínculos que hasta día de hoy persisten. Se crearon amistades causadas por las infinitas risas y la plena felicidad que todos juntos hicimos posible. Al finalizar este recorrido, solo quedaban las ganas de volvernos a ver y seguir sumando nuevas experiencias. Un proyecto único lleno de personas unidas con el fin
de disfrutar aprendiendo.